- BIENVENIDOS -†††

No temo a las palabras de los enemigos, si no, al silencio de quienes dicen ser amigos. No temo a las mentiras de los traidores, si no, a la traición de los débiles. No temo al ataque de los mismos de siempre, si no, al ataque caprichoso de los cobardes y confundidos. No temo al horror, no temo al terror porque lo conocemos bien desde que nacemos, le temo a la esperanza y a la confianza, las mismas que se vuelven contra nosotros y nos hostigan hasta que morimos. Uno se acostumbra a seguir construyendo castillos de cristal en el aire, sin prever la tempestad.

lunes, 30 de agosto de 2010

Aquellas palabras de poeta…


Aquellas palabras de poeta…

Los que son amigos,
los que se hacen llamar amigos,
los que son compañeros
y los que son no más que conocidos...
A todos,
gracias por formar parte de mi vida,
me enseñan en el día a día
tanto sus virtudes
como sus profundas decepciones.
¿Cuál es el sentido de vida de un poeta?
la muerte sin más…
Inspiración de escritores fugitivos de la luz,
de aquella maldita luz
que ciega los ojos del corazón,
la muerte nos invita a su última cena,
¡Beban el vino envenenado!
¡Con mentiras e ilusiones!
¡De las personas que dicen acompañarte!
Caigan agonizantes entre los brazos
de personas sin escrúpulos
que solo esperan tu deceso
para robarte el brillo en tu mirada...
Muerte,
hermosa compañera,
durante años me has seguido...
Abrázame y cúbreme con tu manto ensangrentado
y empolvado de siglos de andar
acarreando almas de personas vacías
y algunas sensibles...
Llévame con mis seres queridos
que algún día me entendieron,
que no me pidieron consejos,
si no,
que alguna vez me los dieron...
Dame la oportunidad de beber a copa cruzada
con aquella que supo amar a este poeta
llamado enfermo
por aquellas que supieron ser musas de inspiración
y que hoy se funden en la igualdad de todos...
Deja al viento responder mis preguntas...
que quede en las mentes de los pordioseros
la muerte de un poeta agonizante en el suelo
recitando sus últimas palabras...
Nunca Más...

Kenny.


Cansado de Actuar:



_Cansado de Actuar: _





No somos más
que actores en esta vida…
representando como mejor podemos
a la imperfección y sus delirios.

Aplaudidos en nuestros éxitos
sentimos tocar el cielo con nuestras manos,
pero en nuestras equivocaciones…
somos abucheados y arrojados de lado.

Cada vida
es una obra teatral con diferente final,
y así,
como cada gran poeta,
sensible espero ser aplaudido
cuando baje el telón...
ser recordado
siquiera por aquello que nunca logré a ser,
o simplemente,
llegar a ser nombrado entre sueños
por un vagabundo agonizante de frío
durmiendo en un callejón.

Porque los actos pasan
entreteniendo al público espectador,
esperando ansiosos
¡¡el gran final!!
¿Acaso quieren ver mi actuación acabar?
Reúnanse solemnes ante este teatro de fantasía...
les prometo que esta obra no los defraudará.
Y si acaso así lo hiciere,
si acaso eso pasara,
desde ya les pido disculpas...
Solo quería entretenerlos,
con mi obra,
con mi vida actuada,
con mi gran final.

Pero el telón ya parece bajar
¡Por Dios!
ya no hay nadie aquí...
creo que lo mejor será
solo terminar...
al menos...
ya no tendré a quien defraudar
cuando ya nadie se acuerde de mí.

…Mi acto final...


Fumo el último cigarrillo
antes de salir a escena,
pero ya no hay nadie allí...
más allá de eso salgo,
¡actúo!
siempre me dijeron que la función debe de seguir...
Escritas mis últimas estrofas
mientras demonios hambrientos
esperan el gran final...
termino mi última poesía con una pluma de plata
titulada
"cansado de actuar".
Pero la muerte
aplaude antes de que pudiese acabar,
se acerca y me susurra...
"no te esfuerces, nadie te recordará".

Es cierto,
pero antes de tus manos sujetar
quisiera hacer honor a mi maestro
a quien le debo mucho en verdad...

¿Y qué mejor manera de recordarlo?
que darle final a mi actuación
al acostarme en el frío y húmedo suelo…
deshojar un viejo clavel marchito
y embebido en alcohol y fracasos
agonizante susurrar...
entre suspiros entrecortados
de melancólica muerte…
...NUNCA MÁS...



Kenny.


sábado, 28 de agosto de 2010

La que siempre me ha acompañado:


La que siempre me ha acompañado:

Hoy no ha sido un día más para mí
hoy en caído de lleno nuevamente
junto a mi hermosa compañera de vida
y de muerte...

Ella me ha abrazado

¡Como si desde siempre me hubiese extrañado!

Y reconfortado de tal manera así
recosté mi rostro sobre su pecho
declarándole mi fidelidad a su suerte.

Tierna, supo recibirme de nuevo...
su amor, no se había desgastado...
hermosa, eternamente...
supo esperarme, desde siempre,
cuidando aquel amor que supo ser nuestro
y que insolente, alguna vez había abandonado.

Pero ya todo había encontrado su final

¡Ya todo había acabado!

Vertiendo entre sus manos
aquel delicioso amor añejado
supo perdonarme sin más
y llevarme a aquella fantasía
de la cual hacia tanto, me había alejado.

Mirándome a los ojos
alimentándose del tenue brillo de mí mirar,
acariciándome y así,
narrando canciones de corazones sin alma
y amores perezosos...
prometiéndome, para siempre...
volverme a amar.

Susurrándome palabras de calma
mientras suave acariciaba mi dolor,
con una sonrisa en los labios
mientras aun en sus brazos me encontraba recostado...
fortalecían mi frágil alma
sus tan inocentes, promesas e ilusiones de amor.

Pobre enamorada,
en busca de felicidad inexistente la abandoné...
pero a sus brazos regresar
mis lágrimas nuevamente supo aceptar.

Como un niño, quien derrama pequeñas perlas de sal,
llegué desconsolado hacia ella...
y vencido la abrasé.

Supo perdonar mi huída
supo guardar su amor,
¡bien sabía que volvería!
que en sus brazos de nuevo caería
y que en su pecho nuevamente mi cabeza recostaría...
y para ello, me aguardaba tierna su calor.

En busca de algo imposible,
melancólica la había abandonado,
tanto me arrepiento
en verdad lo siento...
amor, había olvidado que eras muy sensible,
me siento en verdad muy avergonzado.

Pero ahora,
que todos me han abandonado.

¡Que la oscuridad...!
se ha vuelto mi único refugio de paz...

Que el dolor es lo único que llena mis horas
mientras todos de mi sufrir se han alejado...

Es que yo he regresado contigo,
para amarte una vez más,
entregarme de lleno a tus brazos,
sentirte fuerte y desplomarme en cada abrazo...

Para así tenerte atada siempre conmigo,
y para no alejarme de ti... nunca más.

Porque fuiste el amor más fuerte que he tenido,
mi única promesa de amor...
aquella que siempre me ha esperado...
la que siempre he recordado...
y con quien hoy he vuelto lastimado y vencido,
solo para traerte más penas y dolor.

Pero me has aceptado,
en tus brazos me has recibido con gusto,
mientras yo descargo mi llanto...

Entre tantos y tantos
momentos de odio y malos ratos
en los que deseaba tanto que volviésemos a estar juntos...

Y ahora...

¡Todo lo he abandonado!

Solo para poder contigo siempre estar...
y por eso es que te amo...

¡Para siempre te voy a amar!

Pues nunca me has abandonado,

¡Siempre me acompañarás!

Como una bendición
o como un castigo
que siempre me perseguirá...

Pues ahora que todo lo he perdido
me he dado cuenta que solo fuiste tú
quien me supo en verdad amar,
la que siempre me ha acompañado...
enamorada, hermosa, mi amor...
mi dulce y tan condenada
eterna y fría soledad...

Kenny.



La Misteriosa Parca


LA MISTERIOSA PARCA:



LA FRIA ESCARCHA PRESUPONE
ANGUSTIAS, RECELO, DESESPERANZA,
CON LA NOCHE, ELLA AFILA SU HOZ
Y SE HACE TEMPLANZA EN LAS VENAS ARDIENTES

Paseándose entre pasillos de olvido
cargando sobre si su mala fama y repudio
le da asilo a aquellas almas
que temerosas se hunden entre sus vestiduras...
rasgadas... envejecidas... ensangrentadas
que tapan sus huesos
y con el, un corazón reseco.

DESDE NOCHES DIONISIACAS LA CONOZCO
ENBEBIDA EN LAS SALES DEL PORTENTOSO MAR
ELLA NO HABLA, NO JUZGA, NO SIENTE...
EL CIELO LE ES AJENO Y ARRANCA TROZOS DE MI VERBA

Para mezclarlo con el silencio sepulcral...
para hacer de éste un silencio eterno
que se lleva a mis cercanos
hacia su morada de fuego...

AYER ALGUIEN GOLPEO A MI PUERTA
DONDE ESTA MI MADRE? DONDE ESTA MI PADRE?
QUE HA SIDO DE MI AMADA?
EL SILENCIO AZOTA ESTOS ESPACIOS,
EL ESCARNIO DE SU PRESENCIA, DUELE.

Aunque su ausencia devore mis fantasías
mi sudor se ha mezclado con sus lágrimas
humedeciendo el suelo agreste donde quedaron sus marcas
de proyectos no concretados y plegarias vanas...

¡DIOS! ¿NO VES AL HIJO DE TU SIMIENTE?
¿PORQUE NO ESCUCHAS MIS PLEGARIAS?
¿QUIÉN REINA EN ESTE MUNDO?
SI ES ELLA ¡¡LA QUE SIEMPRE GANA!!

Tus fieles me repudian por no ser como ellos
tus demonios me adoran para engañarme, plagiarme...
pero mis ojos son los que ven la verdad cruda
donde ella es quien reina, donde ella es quien en este suelo seco abunda.

¡AHH! QUE ARIDO ES ESTE DESIERTO.
SUS PIES MUSTIOS, NO RESPETAN MI ESPERANZA,
NO QUIERO VER AL OTRO LADO, DONDE ELLA RIE,
DONDE MIS PENAS SE DESANGRAN.

Mas deseo ser testigo ocular de sus acciones
para así evadirla cada día en mi afán de ser más astuto que ella
como una estrella sin luz propia me persigue, me acosa,
y yo, carente de razones, escapo de su presencia
mientras mis acompañantes caen en sus ojos de hermosa doncella.

Y ¿CÓMO CORRER?
¿CÓMO HUIR DE ESOS FATUOS DESTELLOS?
SI SOLO SOY UN HOMBRE, ¡UN MIGAJA!
ESA MISERA ESTRELLA, Q NO ILUMINA,
SE ACERCA Y ME ABATE SUS DESGRACIAS.

Se aproxima cada vez que la tentación del suicidio me abraza
y los excesos incentivan a mi creatividad sobre mi final...
se vuelve sombra mía ¡Dios! ¿Por qué no la ahuyentas?
si soy un hijo tuyo, un poeta desterrado del Edén prometido,
del paraíso envejecido.

COMO ES VIEJO EL TERROR DE LOS JUSTOS
QUE NUNCA MUEREN, QUE NO SANGRAN,
JUNTO A AGUAS AMARGAS DEPOSITO MI DESDICHA
Y ESPERO EL SUEÑO DE LA ETERNIDAD ANSIADA.

Y en el ocaso de mi genio
se desgastan mis fuerzas y muere mi pasión...
solo abrazo a aquella de quien tanto huí... ¡me entrego a su suerte!
Parece que al final no me saldré con la mía mi amor...
parece que al final no hay otra cosa más... que la muerte.

PERO SE, QUE HAY PEORES FINALES…
Y EN ESTA RUEDA QUE GIRA Y MUELE
QUE AMA Y SIEMPRE MATA,
TE SEGUIRE ESPERANDO ¡PARA ESCUPIRTE A LA CARA!

Devolverte un poco de ese odio que me ha dado la vida
a causa de tus desgracias
esculpir sobre tu imagen santa
lo que eres en verdad, una triste fachada...

UNA SIMPLE CARETA, Y DETRAS DE VELOS AÑOSOS,
SIMPLES MANOS QUE HIEDEN,
QUE JAMÁS ATESORAN NADA.
SOLO SESGAN MI TESORO
PORQUE TU, JAMÁS FUISTE ACARICIADA...

Aliento gélido que erizan la piel de los desafortunados
y huesos polvorientos de una figura hecha leyenda...
¿quién eres, oh muerte? mas la creadora de mis pesares...
que me motivan al consumo de melancolía,
a sentir más de la cuenta mis heridas que abren...

ABREN SURCOS EN LA TIERRA YERMA, EN CONFINES ESCARLATAS,
¡EL ADES NO TE PERTENECE!, ALLI SOLO ERES OTRA ESCLAVA.
LA QUIMERA QUE SE YERGUE, ENTRE PANTANOS Y BOSQUES
RIE DE TU OBCENA PRESENCIA, SIEMPRE MUSTIA ¡¡SIEMPRE PARCA!!

¡Observa! ¡Mira a tu alrededor!
tu imagen sufre entre nosotros, mortales de Dios...
por no ser más que una herramienta de la vida
de los sentenciados un simple verdugo y ejecutor...

¡VE! ¡MIRA! LLEVATE A QUIEN TU QUIERAS
PORQUE YO AUN OSTENTO MI REBELION GLORIFICADA
Y POR MUCHO Q ME HAS BUSCADO,
EN ESTA Y EN VIDAS PASADAS
TU LETARGO TE ENTUMECE Y OXIDA TU HERRAMIENTA DE LATA.

Que se doblega ante mi voluntad de no ser tu presa
de no ser un alma penante más
de no caer en tus ingenios y sustos
si no, llenarme de laureles en la gloria eterna, en la memoria de los astutos.

¡MUERTE! AYER CORTASTE MIS RAMAS
HOY, VEO LA IMPONENCIA DE MIS JARDINES FLORIDOS,
¡TU NO SIEMPRE GANAS! UN DIA ME IRE CONTIGO
A BUSCAR NUEVAS FUENTES,
A BEBER AÑEJOS VINOS DE LA ETERNIDAD PAGANA

A sentarme en la mesa de los eternos a charlar de filosofía
¡a charlar de poesía!,
a compartir con ellos mis ideales esquivos
creados en mis exilio, de tus manos huesudas y ensangrentadas...

ASI QUE POR FIN ¡LLEVAME!
HAY HERMANOS ESPERANDO,
Y SEREMOS NUEVA CIENCIA, VIDA NUEVA.
Y TU, DONCELLA ESCARLATA,
SERÁS SIEMPRE LA MISMA…
LA MISMA ¡¡MISERABLE PARCA!!

¡Que siempre me acuñó como a tantos poetas enviciados!
enviciados de tu hedor repugnante y cautivador
del secreto bajo tus harapos desgarrados y ese hermoso temor
de saber que no vendrás hasta después de nuestro ocaso...
hasta después de esta canción...

Omar Ibn Asif.

Kenny.

jueves, 26 de agosto de 2010

El Último Suspiro:


El último suspiro:

El cielo ya oscurecía en mi lenta llegada, transitando aquel lodiento camino, el último rayo de luz cayó sobre mi cabello antes de que un manto de oscuridad profunda me envolviera. Era el escenario perfecto para olvidarme de la cordura, para sumergirme en mis fantasías de poeta, para ser yo mismo en mi mundo propio creado en forma de defensa contra la realidad…
A nadie le había comentado lo que pasaba cuando ella mis caprichos no consentía… mis caprichos, eran solo pedidos y deseos de amor, si lo único que quería era que me amara tanto o siquiera más como yo a ella, pero la única verdad que quedaba era que no había más amor en su corazón para mi, así era como me sumergía en esa gran depresión que hasta hacia mucho no sentía, me sentía tan abandonado por mi propio amor, por la mujer que había prometido jamás dejarme solo o abandonado entre mis demonios y fantasmas...

El tiempo, como una efímera ráfaga, desgastaba constantemente la dulzura en sus palabras, la rutina se robaba por día muchos “te amo” que agonizantes morían en el recuerdo de lo que alguna vez fue nuestra relación, y fue mi pasión por amarla lo que me llevó a sentirme tan confundido en aquel frío invierno.
Llovió tanto aquel día, sentí que no había visto el sol por mucho tiempo, mas lo que en verdad oscurecía el cielo, no eran las nubes negro azabache que se reunían en el cielo invitadas por la tormenta, si no, esas lágrimas recogidas en su andar por el viento y esas penas que manchaban los muros como moho incrustadas en ella de manera tal que ya formaban parte de su arquitectura.

Sentí tanto miedo por un momento que creí que lo mejor sería salir corriendo de aquel escenario, escapar de ese lugar, pero no lo podía hacer… ese era el único camino que me conducía hasta mi hogar, en el, mi amada que esperaba me recibiera y así dejar afuera a esos malos pensamientos que me seguían desde hace ya varios días.

Al fin empecé a reconocer el camino, la lluvia iba cesando poco a poco, las últimas gotas gélidas como el hielo se deslizaban silenciosamente por los árboles más antiguos que, encorvados y desgastados, conformaban el lúgubre paisaje.
Faltaban solo unos metros para llegar a casa, pero los malos pensamientos me empezaron a asaltar, la rabia y el enojo me invadieron y el miedo de lo que acontecía se vio reflejado en mis ojos que tomaron un brillo particular. La desesperación se adueñó de mi cuerpo y sumergido en la demencia emprendí mi huída de tan horrible lugar, esas calles desiertas, el arco iris invisible que se reflejaba en las últimas gotas de lluvia que humedecían mi rostro, que manchaban mi mirada así mismo como en las pequeñas lágrimas que desbordaban de mi interior…

Corrí a toda velocidad escapando de mis fantasmas y todas esas visiones que me provocaba la histeria, por un momento me pareció ver a la misma muerte tocando la puerta de mi hogar, por otros creía verme a mi mismo en tercera persona llorando arrodillado en aquella esquina donde llovía incesantemente aquel torrente rojizo semejante a esa fresca y espesa sangre con la cual me empapaba muchas veces al despertar por las madrugadas de mis pesadillas.
Siempre tuve un único miedo, el silencio… siempre le temí a ese silencio ensordecedor que a veces me invadía por las noches, ese silencio traicionero que parece ser la introducción a un grito desesperado o algún susto que está por llegar a nuestro oídos, ese silencio… el mismo que en ese momento sentía en mi interior mientras iba perdiendo mi razón en tal huída, consumido por el miedo y el terror de la paz que había en tal lugar…
La realidad retornó nuevamente y al llegar a mi hogar golpeé desesperadamente las puertas hasta casi tumbarla, mi amada al fin abrió y me recibió con la mirada más extraña que jamás le había conocido. Ela misma se dio cuenta de la demencia que me había invadido, trató de calmarme pero mi paranoia era incontrolable, a pocos instantes los nervios le hicieron efecto y empezó a gritarme en un afán de hacerme reaccionar, de que volviese en si, pero todo fue inútil… sus palabras solo eran un sonido más dentro de todos los gritos y chillidos que sonaban y resonaban en mi cabeza. Todo era una locura para mis sentidos, fue como si una de mis tantas pesadillas se hubiese vuelto realidad, nada tenia sentido y nada tenia claridad, excepto una palabra que al llegar a mis oídos retumbó haciéndose eco hasta lo más profundo de mi subconsciente, entre mi demencia y locura, mi amada repitió estas palabras con tal sinceridad que ni siquiera mi estado pudo evitar que sintiera tal dolor, enferma de nervios y movilizada por la desesperación dijo, casi susurrando… “no te amo más”…

Todo se volvió un infierno mientas esa frase se repetía constantemente en mi mente, pero no era ella quien me lo repetía, la misma parca era quien me hablaba, quien estando detrás de mi vistiendo esos oscuros retazos desgarrados por su eterna condena me hundía en aquel eco desolador… tan vacío como la nada misma.
No lo soporté más, debía acabar con ese maldito susurro que carcomía mi cordura, mis manos se convirtieron en las armas que rodearon el huesudo cuello de aquella presencia demoníaca que me había conducido a la demencia…
traté de callar a esa maldita voz que repetía incesantemente “no te amo más”, quise robarle la voz presionándole fuertemente la yugular, clavándole las uñas en los costados de su cuello delicado y frágil como cristal…

Todos los gritos en mi mente, las visiones en mis ojos, la locura en mi demencia, ¡todo!, se fue desvaneciendo con aquel último suspiro, la sangre saliendo a presión, bañando mi rostro, mientras arrodillado , lloraba la partida de mi fantasía que desgraciada me abandonó en tan cruel realidad, que humillante y atroz fue saber que la muerte, que la misma parca que tanto deseé destruir era la mujer que tanto llegué a amar, y que, el brillo hermoso que alguna vez me había cautivado de sus hermosos ojos, hoy se reflejara en esa sangre cristalina que como lluvia de julio bañaba mi triste imagen en el cuarto, junto a mi demencia ya curada y junto a mi sensación de placer y horror por haber encontrado la paz y la calma que tanto buscaba, que tanto me hacían falta en mi búsqueda de amor, de haber encontrado esa tranquilidad que necesitaba… que triste fue darme cuenta que había encontrado todo eso en aquel instante de agonizo en sus ojos, en aquellas facciones de tristeza en su rostro, en aquella última mirada clavada en mis pupilas… en… su último suspiro.

Kenny.